Cooperativismo y perspectiva de género

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Miércoles, 27 Abril 2022 15:46

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Para impulsar la participación de la comunidad LGBTTTIQ en el sector social de la economía, es fundamental conocer y reconocer el trabajo de las y los cooperativistas en sus propios espacios. Ejemplo de ello, son los casos en Puebla de la Cooperativa de Vivienda Xochiquetzalli, en donde se lucha por el acceso seguro a la vivienda digna tras la organización de mujeres lesbianas y también, el desarrollo de la cooperativa Mundo Gel, en la que sus fundadores apostaron por un espacio laboral en el que pueden desempeñarse profesionalmente sin recibir malos tratos. Existen más manifestaciones de inclusión, donde las cooperativas son un modelo que permite a las personas de la comunidad LGBTTTIQ desarrollar sus habilidades, tener un trabajo digno, y de acuerdo a los principios y valores cooperativistas, trabajar por un mundo donde haya espacio a las ideas, las diferencias, la reflexión y la inclusión.
Miércoles, 27 Abril 2022 15:45

Comunidad LGBT+

Comunidad LGBT+ La comunidad LGBTTTIQ es participe del movimiento del sector social de la economía, a partir de su trabajo dentro de una sociedad cooperativa o como fundadores de una; como parte de un proyecto productivo fundado con los valores cooperativistas, en el que desde el trabajo y la organización social, se construye un espacio donde no hay exclusión ni discriminación entre iguales, sin importar ninguna diferenciación ideológica o de género.
Miércoles, 27 Abril 2022 15:43

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La cultura de paz consiste en una serie de valores, actitudes y comportamientos que rechazan la violencia y previenen los conflictos tratando de atacar sus causas para solucionar los problemas mediante el diálogo y la negociación entre las personas, los grupos y las naciones[ https://es.unesco.org/themes/programas-construir-paz]. Desde el planteamiento de la cultura para la Paz como proceso liberador, reflexivo y determinante, tal y como se fundamenta en la llamada educación emancipadora2[ Freire,1975;giroux, 1990; Apple, 1989;Sáez, 1989.], la Educación para la Paz sirve a los hombres y mujeres frente a una crisis económica y sanitaria, promoviendo mantener la entereza en la búsqueda de la mayor coherencia posible entre la paz, el desarrollo, el respeto de los derechos humanos y la justicia. La cultura de la violencia impregna todas las esferas de la actividad humana: la política, la religión, el arte, el deporte, la economía, la ideología, la ciencia, la educación e incluso lo simbólico; buscando la justificación en el uso de la fuerza y la práctica de la destrucción, en nombre de algo superior. La Cultura de la Paz, es un esfuerzo capaz de contrarrestar esas tendencias y de consolidar una nueva manera de ver, entender y vivir el mundo, empezando por el propio ser consecuentemente con las personas de su entorno. El reto consiste en que la sociedad se concientice y responsabilice sobre las acciones actuales, así como sus efectos, convirtiéndose en protagonistas de su propia historia, con instrumentos de transformación que no impliquen la destrucción u opresión ajena. El concepto de Cultura de Paz atrae la atención de quienes buscan los mecanismos para transformar las mentes y los corazones de poblaciones que históricamente han sido afectadas por conflictos e intereses de terceros, como en el caso de las comunidades rurales en México, que han sido privadas de sus derechos y para recuperarlos han colectivizado movimientos, logrando accionar a sus comunidades en la vía de la cultura de la paz. La suma de esta energía se ve reflejada en grupos, como ejemplo se encuentran las sociedades cooperativas que a través de sus valores y principios tienen como objetivo preservar la cultura de sus lugares de origen, los ecosistemas y el bien vivir de sus familias y el entorno en general[ Jiménez Aceros, Erika Tatiana (2020). «Educación para la Paz. Una reflexión sobre el concepto de Educación en Paulo Freire y los estudios de paz». Analysis 26, no. 5: pp. 1–22]. Así pues, tomando como punto de partida la persona y lo humano, la Cultura de la Paz se presenta como una aspiración por edificar, crear y construir nuevas relaciones humanas de todos los niveles, buscando principalmente criterios objetivos, procesos y métodos que ayuden a solucionar los problemas. La construcción de la cultura de paz es un proceso lento que supone cambios de mentalidad individual y colectiva. Desde la Secretaría de Trabajo se busca crear espacios de diálogo y la promoción de la sensibilización, misma que detona en acciones de solidaridad, sororidad, igualdad, democracia y trabajo colectivo. Promoviendo de esta manera la formación y consolidación de acciones entre las sociedades cooperativas.
Miércoles, 27 Abril 2022 15:41

Cultura de paz y cohesión social

Cultura de paz y cohesión social Por su carácter social, las cooperativas contribuyen al fortalecimiento del tejido social, generando un impacto en la cotidianidad de las personas y sus comunidades. Las cooperativas centran su labor en las personas, creando sentimiento de identidad y pertenencia que ayudan a estrechar vínculos humanos, comunicatorios, colectivos y sociales. Debido a ello, impactan en el combate contra la delincuencia y la inseguridad de las regiones, favoreciendo la sana convivencia, la recreación, la cultura, el arte, el esparcimiento, el deporte y otros aspectos que suman a mantener la paz y el bienestar para todas y todos.
Miércoles, 27 Abril 2022 15:38

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El modelo de producción y desarrollo económico que impera y se practica a nivel mundial, ha generado cambios drásticos en los ecosistemas y hábitats de todas las especies animales y vegetales, incluyendo a la especie humana. El consumo humano desmesurado que posibilita dicho modelo ha derivado en distintas problemáticas como la extinción de especies, bosques, disminución de recursos hídricos y el cambio climático, ya que para este modelo, la naturaleza y el ambiente se entienden como meros recursos al servicio de la humanidad. Si bien, las actividades de las Sociedades Cooperativas no están exentas del uso de recursos naturales, éstas se limitan al propósito de mejorar sustantivamente las condiciones socioeconómicas de las socias y socios de las cooperativas (sin fines de lucro y acumulación) y, en congruencia con los valores cooperativistas, mejorar las condiciones territoriales y ecosistémicas que habitan especies animales y vegetales. En este sentido, el interés por el bien común posibilita el equilibrio ecológico entre personas, animales, vegetales, territorios y ecosistemas. En la actualidad, muchas Sociedades Cooperativas están implementando técnicas de producción menos dañinas para el ambiente. Como consecuencia, la calidad de vida de las personas que consumen sus bienes y servicios aumenta. Así, por ejemplo, algunas cooperativas implementan técnicas de producción agroecológica para la cría de ganado; instalan sistemas de paneles solares en sus centros de trabajo; conservan la variabilidad genética de ciertas especies de maíces criollos; mejoran el aprovechamiento del agua de lluvia; elaboran y aplican sus propios fertilizantes orgánicos a sus cultivos, etc. Desarrollo sostenible y cooperativismo son compatibles, ya que mientras el desarrollo sostenible busca resolver las necesidades de las generaciones presentes, sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para resolver sus propias necesidades (económicas, de alimentación, salud, educación, etc.), el cooperativismo contribuye a satisfacerlas con base en los valores de ayuda mutua, solidaridad, autogestión, democracia e interés por el bien común. De este modo, desde la perspectiva del desarrollo sostenible, las Sociedades Cooperativas se perfilan como empresas socialmente justas, ambientalmente responsables y económicamente rentables. La Secretaría de Trabajo, a través del Programa Formemos Cooperativas, está apoyando a Sociedades Cooperativas que fomenten el desarrollo sostenible para fortalecer sus propias actividades productivas y al propio cooperativismo.
Miércoles, 27 Abril 2022 15:35

Sustentabilidad

Sustentabilidad El cooperativismo guarda una gran relación con el cuidado del medio ambiente; debido a sus principios centrados en las personas, el equilibrio entre el beneficio social y la sustentabilidad es un punto relevante en la consolidación de los procesos productivos de las sociedades cooperativas, quienes, en suma, coadyuvan con los objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030 y ayudan a hacer frente al cambio climático. El modelo cooperativo funge como instrumento para la erradicación del daño al medio ambiente, la reducción de la huella de contaminación, la pobreza y las desigualdades, elementos indirectos del deterioro Ambiental. Además, busca dar un mejor manejo a los recursos naturales, preservar la flora, la fauna y el agua.
Miércoles, 27 Abril 2022 15:05

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El sector social de la economía, en particular, las sociedades cooperativas permiten que las personas tomen el control de sus economías futuras; al no tener vínculo con la inversión privada, los beneficios económicos y sociales de sus actividades permanecen en las comunidades en donde se establecen, propiciando el desarrollo de las regiones del estado. La Ley General de Sociedades Cooperativas establece en su artículo sexto, párrafo quinto, que todas las sociedades cooperativas deberán observar en su funcionamiento el principio de fomento de la educación cooperativa y de la educación en la economía solidaria, adicionalmente, el artículo décimo sexto, señala que, dentro de las bases de las cooperativas, deberán establecerse reglas para la educación de las y los integrantes. El artículo vigésimo sexto indica que las sociedades cooperativas de consumidores podrán dedicarse a actividades de abastecimiento y distribución, así como a la prestación de servicios relacionados con la educación o la obtención de vivienda. Debido a ello, es sustancial diseñar mecanismos para la formación y capacitación de sociedades cooperativas y otras formas de organización social, generando espacios de diálogo y participación ciudadana encaminados al reconocimiento de las necesidades de estas, y articulando acciones que favorezcan la aparición de nuevas personas interesadas en el cooperativismo. Uno de los principales propósitos para el cooperativismo poblano, es la formación de educadores y personas cooperativistas que coadyuven en la construcción de sociedades cooperativas e impulsen la economía solidaria y popular. Esta labor incluye la articulación de procesos educativos bajo una metodología democrática, emancipadora y práctica, en donde las y los actores, puedan involucrarse de forma proactiva, para interiorizar conceptos y entender el trasfondo humanista del cooperativismo, llevando a cabo ejercicios de fomento de manera presencial y en línea. Ejemplo de ello, son las pláticas de Introducción al Cooperativismo y Economía Solidaria con poblanas y poblanos interesados en la formación de Sociedades Cooperativas. Dichas charlas tienen lugar de manera presencial o virtual, teniendo cobertura en municipios de todo el estado brindando asesorías especializadas y talleres para colectivos, estableciendo canales de difusión de conocimientos mediante el uso de herramientas digitales. En la Secretaría de Trabajo del Gobierno del Estado de Puebla se cuenta con el Centro Educativo Demetrio Vallejo, el cual tiene el objetivo de formar educadores y cooperativistas para la construcción de cooperativas y el impulso de la economía solidaria y popular. La labor de este centro es el de desarrollar procesos educativos mediante talleres básicos para la formación de cooperativas y de esta manera profundizar en sus procesos educativos a través de las Comisiones de Educación de las mismas. En total se han realizado 66 eventos cooperativistas tanto presenciales como en línea, con una asistencia de 693 personas en línea y 106 personas de manera presencial, siendo 40 mujeres y 66 hombres. En el ámbito local, por medio del NODESS ESSALIA, una iniciativa autónoma del sector social, académico y gubernamental, adscrita al Instituto Nacional de Economía Social, se otorgaron capacitaciones y pláticas introductorias en el municipio de Atlixco, en coordinación con la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y cooperativas de la región, contando con el apoyo de la presidencia municipal para llegar a más personas, lo cual supone un parteaguas en el Estado. Según datos del Directorio Nacional de Unidades Económicas a nivel nacional se encuentran un aproximado de 18 cooperativas en el sector educativo tanto público como privado, siendo las escuelas de educación preescolar las que más presencia tienen en el país; y aproximadamente más de 4 mil cooperativas escolares en la actividad económica de comercio de alimentos y bebidas. En el Estado de Puebla se encuentran 280 cooperativas escolares con la actividad económica de comercio de alimentos y bebidas, siendo el Área Metropolitana la región con la mayor presencia de este tipo de cooperativas teniendo 68, siguiendo Tehuacán con 27 cooperativas escolares. En el país se enlistan 4 cooperativas educativas, que dan asesorías, clases y talleres, estás tienen mayor presencia en la Ciudad de México: oCentro de Artes y Oficios Desarrollo Urbano oCooperativa El Tepochcalli oCooperativa Palo Alto S.C. de R.L. oCooperativa de Profesionales Dermografistas de México S.C. de R.L. Al mismo tiempo, se hace mención de una cooperativa no registrada dentro del Directorio Nacional de Unidades Económicas, con nombre de Cooperativa Educativa Aulas Abiertas, que se encuentra en la Ciudad de México, la cual imparte clases y talleres para todos los niños, niñas y jóvenes. Con la meta propuesta en el Programa Sectorial de Trabajo y con los talleres que se imparten dentro de la Institución se tiene la expectativa de que a finales del año 2024, existan más sociedades cooperativas conformadas y registradas ante DENUE, con distintos giros comerciales incluyentes entre sí, a través de una red estatal de cooperativismo y el apoyo de circuitos solidarios, esto con el fin de hacer a la Economía Solidaria un motor sostenible en la productividad del estado. El Programa Sectorial de Trabajo 2020-2024, establece entre sus estrategias, el fomento de alternativas productivas encaminadas a la formalidad laboral, así como el desarrollo productivo de formas de organización social y autoempleo con base en las diferentes vocaciones productivas de las regiones. Debido a ello, es sustancial diseñar mecanismos para la formación y capacitación de sociedades cooperativas y otras formas de organización social, generando espacios de diálogo y participación ciudadana encaminados al reconocimiento de las necesidades de estas, y articulando acciones que favorezcan la aparición de nuevas personas interesadas en el cooperativismo. Las cooperativas se constituyen como un gran aliado para la implementación de la Agenda 2030 de la ONU. que coadyuvan al Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) número cuatro, que señala como necesidades garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todas y todos, impactando en la meta de otorgar educación gratuita; acceso a formación técnica, profesional y superior; competencias para el empleo decente y emprendimiento; disparidad de género; alfabetización de jóvenes y adultos, educación para el desarrollo sostenible; infraestructura educativa y docentes calificados. Por último, en lo relativo al Capítulo Único del Apoyo a Sociedades Cooperativas de la Ley General de Sociedades Cooperativas, el artículo 90 insta a los órganos federales, de las entidades federativas y municipales a apoyar a las escuelas, institutos y organismos especializados en educación cooperativa que establezca el movimiento cooperativo nacional.
Miércoles, 27 Abril 2022 15:03

Educación

Educación La educación y el cooperativismo están estrechamente ligados debido a la labor social que las cooperativas llevan a cabo en torno a la capacitación y formación de educadores dentro de las sociedades cooperativas protocolizadas, pero también, con aquellas cooperativas que brindan servicios educativos o de capacitación. Las cooperativas enfocadas en la enseñanza y capacitación generan un impacto de valor social que contribuye al bienestar y productividad de las comunidades, ofreciendo un servicio útil y de calidad, basado en el liderazgo, los valores cooperativistas y la formación continua de las y los interesados.
Martes, 26 Abril 2022 22:51

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Según la Organización Internacional de Cooperativas de Salud, este tipo de cooperativas presta servicios sanitarios a sus miembros y comunidades, incluso en países que cuentan con un sistema de salud pública universal bien establecido. Dicha organización, esta sectorizada a la Alianza Cooperativa Internacional, y es una asociación voluntaria de consumidores (usuarios), productores (proveedores) y cooperativas de salud de múltiples partes interesadas que buscan brindar atención médica comunitaria de alta calidad y rentable basada en la libertad de elección, la integración de servicios y las condiciones de trabajo éticas. Las cooperativas de salud cuentan con la capacidad de adaptarse a los nuevos contextos socioeconómicos y han demostrado su idoneidad a la hora de dar solución a nuevas necesidades. En México se destaca la labor de la sociedad cooperativa Panamédica, como pioneros en la integración de la primera cooperativa de salud mexicana en el año 2007. Esta cooperativa, trabaja para estimular y apoyar un nuevo modelo de salud solidaria a través de la promoción de la salud y el fomento del desarrollo individual y colectivo de las personas. En Puebla, sobresale la cooperativa Tosepan Pajti, cuyo objetivo es crear un modelo de salud cooperativa para sus socios en Cuetzalán del Progreso, así como el Centro de Capacitación Cognitiva y Psicológica CECACOPSIC, una sociedad cooperativa creada para la atención psicológica con sede en la capital de la entidad.
Martes, 26 Abril 2022 22:44

Salud

Salud Las cooperativas de salud promueven un enfoque diferente para la provisión de servicios en atención médica, formando una sólida red cuyo papel es esencial en la lucha contra el cambio climático, en la cobertura universal de salud, en la erradicación de desigualdades, en el fortalecimiento productivo de las localidades y regiones, y en el fomento al bienestar de las y los trabajadores. Además, buscan la implicación de todos los colectivos vinculados, para lograr una gestión de costes y riesgos común que permita lograr la mejor calidad en la prestación asistencial.
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En el caso de Puebla existen experiencias de gran valor, en las que mujeres cooperativistas han generado estrategias para enfrentar las diversas violencias que se ejercen contra ellas. Uno de estos casos es el de la cooperativa Masehual Siuamej Mosenyolchicauani, cuyas socias decidieron organizarse tras identificar violencias por parte de los compañeros cooperativistas. Tal como lo relatan en su libro “Hilando nuestras historias. El camino recorrido hacia una vida digna” en las asambleas no escuchaban sus propuestas, su participación era poco valorada y, quienes dirigían y controlaban los proyectos en la cooperativa eran en su mayoría hombres.

Esto llevó a las mujeres a tomar la decisión de separarse de la cooperativa en la que estaban “participando” y así conformar la propia. Los procesos reflexivos de los que parten estas mujeres, permiten que se conciba una manera diferente y necesaria de vivir el cooperativismo. Por lo tanto, es importante poder formar cooperativas partiendo del reconocimiento de la diversidad de voces, personas, condiciones sociales y sobre todo de la participación de mujeres.

En este sentido, debe reconocerse la pluralidad entre mujeres y hombres, y reconocer su participación en las cooperativas desde una perspectiva interseccional e inclusiva.

En el caso de Puebla existen experiencias | Cooperativismo y perspectiva de género

Referencias:

Masehual Siuamej Mosenyolchicauani. (2016). Hilando nuestras historias. El camino recorrido hacia una vida digna. México.

Videos complementarios:

Puebla cooperativa